Cuando Ana, la mamá de Carmen, se puso en contacto conmigo tenia muy claro lo que queria, algo delicado y sencillo.En su email me contó como era su pequeña, sus gustos, aficiones, su carácter dulce y sensible... y enseguida nos pusimos manos a la obra.
Ya que una de las aficiones de Carmen es la música, busqué papeles hasta que encontré este que representa una partitura para utilizarlo como base y a partir de ahi hacer el resto. Lo demás fue fácil, el rosa porque es un color que a ella le encanta, la blonda de algodón sin brillos como a mi me gustan y el corazón en el centro con su nombre para darle el toque romántico.
Por supuesto la última palabra la tuvo la pequeña Carmen.
Me consta que a ella le han encantado.
¿Y a vosotras?